Tony observaba el imponente paisaje que se extendia muy por
debajo suyo. Se encontraba en la cima de uno de los picos que conforman
la cordillera que linda con la aldea de la Nube, conocidas como
Montanias del Trueno. Habia tomado una subita decision de escalar ese
pico, en parte como entrenamiento y en parte por curiosidad y la
atraccion que generaban las grandes alturas en el. El ascenso no habia
sido nada facil: Tenia varios razgunios en sus brazos y pies, y tanto
su capa como camisa y pantalones habian sufrido algunos desgarros,
producto de las veces que habia resbalado y caido sobre las filosas
piedras. Cientos, Miles de metros abajo suyo, veia la aldea de Kumo. La
altisima Torre del Sol parecia un juguete desde esas alturas. Pudo ver
las encantadas aguas del Arroyo de la Luna, que aun desde esas alturas
ejercian una gran influencia y le llamaban a centrar su atencion en
ellas. Mas lejos, veia un interminable manchon verde que no podia ser
otra cosa que el Bosque de Bambu, y el extranio Bosque de Hongos, cuyos
Hongos de tamanio sobrenatural apenas se divisaban desde tan alto. Unos
pequenios puntos se movian por toda la ciudad, correspondientes a los
aldeanos y Shinobis de Kumo, casi indistinguibles. Una rafaga de viento
recorrio la sima de la montania, haciendo que a Yogan, quien
habitualmente tenia frio en Kumo, le castaniaran los dientes. En la
montania, el frio era mucho mayor que en la aldea, y la capa no
alcanzaba para evitar que este penetrara en su cuerpo. Una de las
infinitas y eternas nubes que le daban su nombre a la aldea oculta se
movio en ese momento, sediendo paso a un luminoso y calido rayo de sol
que fue a dar justo en la cara del Shinobi, aliviandolo del frio. Se
sentia muy bien alli, con el sol en su cara y la inmensa calma de la
montania a su alrededor, frente a un paisaje increible. Nunca habia
pensado que el Pais del Rayo se viese tan bonito. Sin embargo, la paz
no duro mucho. Repentinamente llegaron a oidos del Shinobi unos
extranios graznidos y el rugido de algun tipo de felino. Sin saber que
hacer, continuo parado escuchando, hasta que la secuencia de sonidos
volvio a escucharse, esta ves acompaniado del ruido de rocas al caer y
el crujido de las secas plantas que poblaban aquella inhospita region.
Sin dudarlo, el chico comenzo a descender saltando cuidadosamente de
una roca en otra, tomando precausiones para no resbalar, una caida en
ese lugar podria ser sinonimo de muerte. Los sonidos eran cada ves mas
fuertes, por lo que el chico comenzo a seguir la pista. Finalmente,
tras unas rocas, vio un expectaculo sorprendente. Un Perro de enormes
proporciones, con el pelaje de su cabeza color blanco y el de su
cuerpo de una tonalidad gris oscuro, luchaba desesperadamente contra
tres felinos, al parecer gatos, pero mucho mas grandes que estos. El
animal tenia una pata doblada en una extrania posicion, por lo que le
hizo pensar al chico que estaba quebrada.
Tony observo sobrecogido el espectaculo. El sobervio perro, aun herido
se debatia con su afilado pico evitando el ataque de los felinos y
rechazandolos. Sin embargo, sus enemigos lo superaban en numero y lo
tenian acorralado, y el ave, privada de la posibilidad de volar se
encontraba indefenso en tierra firme. Sus ojos amarillos brillaban con
una furia increible mientras sus afiladas garras y colmillos lastimaban a
los felinos cuando quedaban a su alcanse. De cuando en cuanto, la pata
sana, que desplegada era enorme, golpeaba tambien a los atacantes para
defenderse. El ninja de Kumo se sintio indignado al ver como el
magnifico animal era rodeado y atacado. Pequenias gotas de sangre
manchaban el pelaje blanco como la nieve de su cabeza, denotando que
los felinos habian logrado herirlo pese a sus desesperados intentos de
defenderse. No pudo saber si fue la rabio que le produjo el acoso al
gigantesco ave, o bien, la pena que le daba su situacion, pero
involuntariamente, el chico salto agilemente a la plataforma rocosa
donde ocurria el combate, justo en el momento que uno de los felinos
saltaba sobre su presa para rematarla. Sintio un agudo dolor en el
brazo cuando las mandibulas del animal se clavaron en sus brazos,
manchando la capa de su padre con un torrente de sangre. Tomo
fuertemente al felino que ahora le rasguniaba furiosamente y lo arrojo
lejos de el, pero en ese momento, los otros dos saltaron mordiendole
uno en una pierna y el otro en una mano. La sangre y el dolor fluian
rapidamente por su cuerpo, uno por fuera y el otro por dentro.
Desesperadamente, desenvaino el Tanto y le hizo un amplio y profundo
tajo en el vientre al animal que mordia su mano. La presion de las
mandibulas disminuyo rapidamente y el felino cayo muerto al piso. sin
embargo, su companiero seguia rasgando la carne de la pierna del
Shinobi, y en ese momento, el primero, que se habia sacado de ensima,
aparecio corriendo y con un gran salto se aferro de un hombro del
chico, desgarrando levemente su pecho con las garras. El chico dirigio
otro golpe con el Tanto a la bestia, pero no logro herirla severamente,
ya que no le era incomodo alcanzarlo en ese posicion y con el otro en
su pierna, que le hacia perder el equilibrio. En ese momento, el
gigantesco ave dio un salto agitando su ala sana, y con sus filosas
garras, se aferro del cuerpo del animal que mordia el pie de Yogan.
Luego, su afilado pico comenzo a golpear la cabeza del animal, haciendo
saltar su sangre. La mandibula del felino libero el pie del ninja al
morir por el salvaje ataque de su oponente, y el Shinobi, ya algo
liberado, pudo separar al ultimo felino y abrir su garganta de lado a
lado con el Tanto.
Cansado, empapado de sangre y muy dolorido, el chico se dejo caer al
piso, y a los minutos quedo inconsiente. Varios minutos mas tarde lo
desperto un suave picoteo en las mejillas, y al abrir los ojos, se
encontro con un par de ojos perfectamente redondos y amarillos, duros y
penetrantes. Se aparto hacia atras sobresaltado, aunque luego callo en
cuenta de que era el ave que habia salvado, quien le habia despertado
golpendo sus mejillas con el pico. Miro al magnifico animal asombrado:
su tamanio era increible, mucho mas grande de lo que le habia parecido
antes. Su penetrante y amarilla mirada era fria como el acero, dandole
un aspecto sobrecojedor, y su blanca cabeza, rematada en un afilados colmillos, se erguia sobervia sobre su cuerpo. El animal miraba a los ojos
del chico y viceversa. Estubieron asi varios minutos, hasta que el lobo
abrio su poderoso osico: - Me haz
salvado la vida, joven humano. Eh podido ver en tus ojos valentia y
arrojo. No puedo mas que agradecer tu coraje y voluntad para
defenderme, por lo que estoy enteramente a tu servicio: Soy kiromaru, el ultimo lobo Blanco que habita en estas montanias, conocido como el
Rey de los Cielos-
Asi fue que Tony regreso a la aldea
con kiromaru a su lado. Desde aquel dia, dificilmente se vio al Shinobi
sin la presencia del Perro Blanco cerca suyo.
debajo suyo. Se encontraba en la cima de uno de los picos que conforman
la cordillera que linda con la aldea de la Nube, conocidas como
Montanias del Trueno. Habia tomado una subita decision de escalar ese
pico, en parte como entrenamiento y en parte por curiosidad y la
atraccion que generaban las grandes alturas en el. El ascenso no habia
sido nada facil: Tenia varios razgunios en sus brazos y pies, y tanto
su capa como camisa y pantalones habian sufrido algunos desgarros,
producto de las veces que habia resbalado y caido sobre las filosas
piedras. Cientos, Miles de metros abajo suyo, veia la aldea de Kumo. La
altisima Torre del Sol parecia un juguete desde esas alturas. Pudo ver
las encantadas aguas del Arroyo de la Luna, que aun desde esas alturas
ejercian una gran influencia y le llamaban a centrar su atencion en
ellas. Mas lejos, veia un interminable manchon verde que no podia ser
otra cosa que el Bosque de Bambu, y el extranio Bosque de Hongos, cuyos
Hongos de tamanio sobrenatural apenas se divisaban desde tan alto. Unos
pequenios puntos se movian por toda la ciudad, correspondientes a los
aldeanos y Shinobis de Kumo, casi indistinguibles. Una rafaga de viento
recorrio la sima de la montania, haciendo que a Yogan, quien
habitualmente tenia frio en Kumo, le castaniaran los dientes. En la
montania, el frio era mucho mayor que en la aldea, y la capa no
alcanzaba para evitar que este penetrara en su cuerpo. Una de las
infinitas y eternas nubes que le daban su nombre a la aldea oculta se
movio en ese momento, sediendo paso a un luminoso y calido rayo de sol
que fue a dar justo en la cara del Shinobi, aliviandolo del frio. Se
sentia muy bien alli, con el sol en su cara y la inmensa calma de la
montania a su alrededor, frente a un paisaje increible. Nunca habia
pensado que el Pais del Rayo se viese tan bonito. Sin embargo, la paz
no duro mucho. Repentinamente llegaron a oidos del Shinobi unos
extranios graznidos y el rugido de algun tipo de felino. Sin saber que
hacer, continuo parado escuchando, hasta que la secuencia de sonidos
volvio a escucharse, esta ves acompaniado del ruido de rocas al caer y
el crujido de las secas plantas que poblaban aquella inhospita region.
Sin dudarlo, el chico comenzo a descender saltando cuidadosamente de
una roca en otra, tomando precausiones para no resbalar, una caida en
ese lugar podria ser sinonimo de muerte. Los sonidos eran cada ves mas
fuertes, por lo que el chico comenzo a seguir la pista. Finalmente,
tras unas rocas, vio un expectaculo sorprendente. Un Perro de enormes
proporciones, con el pelaje de su cabeza color blanco y el de su
cuerpo de una tonalidad gris oscuro, luchaba desesperadamente contra
tres felinos, al parecer gatos, pero mucho mas grandes que estos. El
animal tenia una pata doblada en una extrania posicion, por lo que le
hizo pensar al chico que estaba quebrada.
Tony observo sobrecogido el espectaculo. El sobervio perro, aun herido
se debatia con su afilado pico evitando el ataque de los felinos y
rechazandolos. Sin embargo, sus enemigos lo superaban en numero y lo
tenian acorralado, y el ave, privada de la posibilidad de volar se
encontraba indefenso en tierra firme. Sus ojos amarillos brillaban con
una furia increible mientras sus afiladas garras y colmillos lastimaban a
los felinos cuando quedaban a su alcanse. De cuando en cuanto, la pata
sana, que desplegada era enorme, golpeaba tambien a los atacantes para
defenderse. El ninja de Kumo se sintio indignado al ver como el
magnifico animal era rodeado y atacado. Pequenias gotas de sangre
manchaban el pelaje blanco como la nieve de su cabeza, denotando que
los felinos habian logrado herirlo pese a sus desesperados intentos de
defenderse. No pudo saber si fue la rabio que le produjo el acoso al
gigantesco ave, o bien, la pena que le daba su situacion, pero
involuntariamente, el chico salto agilemente a la plataforma rocosa
donde ocurria el combate, justo en el momento que uno de los felinos
saltaba sobre su presa para rematarla. Sintio un agudo dolor en el
brazo cuando las mandibulas del animal se clavaron en sus brazos,
manchando la capa de su padre con un torrente de sangre. Tomo
fuertemente al felino que ahora le rasguniaba furiosamente y lo arrojo
lejos de el, pero en ese momento, los otros dos saltaron mordiendole
uno en una pierna y el otro en una mano. La sangre y el dolor fluian
rapidamente por su cuerpo, uno por fuera y el otro por dentro.
Desesperadamente, desenvaino el Tanto y le hizo un amplio y profundo
tajo en el vientre al animal que mordia su mano. La presion de las
mandibulas disminuyo rapidamente y el felino cayo muerto al piso. sin
embargo, su companiero seguia rasgando la carne de la pierna del
Shinobi, y en ese momento, el primero, que se habia sacado de ensima,
aparecio corriendo y con un gran salto se aferro de un hombro del
chico, desgarrando levemente su pecho con las garras. El chico dirigio
otro golpe con el Tanto a la bestia, pero no logro herirla severamente,
ya que no le era incomodo alcanzarlo en ese posicion y con el otro en
su pierna, que le hacia perder el equilibrio. En ese momento, el
gigantesco ave dio un salto agitando su ala sana, y con sus filosas
garras, se aferro del cuerpo del animal que mordia el pie de Yogan.
Luego, su afilado pico comenzo a golpear la cabeza del animal, haciendo
saltar su sangre. La mandibula del felino libero el pie del ninja al
morir por el salvaje ataque de su oponente, y el Shinobi, ya algo
liberado, pudo separar al ultimo felino y abrir su garganta de lado a
lado con el Tanto.
Cansado, empapado de sangre y muy dolorido, el chico se dejo caer al
piso, y a los minutos quedo inconsiente. Varios minutos mas tarde lo
desperto un suave picoteo en las mejillas, y al abrir los ojos, se
encontro con un par de ojos perfectamente redondos y amarillos, duros y
penetrantes. Se aparto hacia atras sobresaltado, aunque luego callo en
cuenta de que era el ave que habia salvado, quien le habia despertado
golpendo sus mejillas con el pico. Miro al magnifico animal asombrado:
su tamanio era increible, mucho mas grande de lo que le habia parecido
antes. Su penetrante y amarilla mirada era fria como el acero, dandole
un aspecto sobrecojedor, y su blanca cabeza, rematada en un afilados colmillos, se erguia sobervia sobre su cuerpo. El animal miraba a los ojos
del chico y viceversa. Estubieron asi varios minutos, hasta que el lobo
abrio su poderoso osico: - Me haz
salvado la vida, joven humano. Eh podido ver en tus ojos valentia y
arrojo. No puedo mas que agradecer tu coraje y voluntad para
defenderme, por lo que estoy enteramente a tu servicio: Soy kiromaru, el ultimo lobo Blanco que habita en estas montanias, conocido como el
Rey de los Cielos-
Asi fue que Tony regreso a la aldea
con kiromaru a su lado. Desde aquel dia, dificilmente se vio al Shinobi
sin la presencia del Perro Blanco cerca suyo.







